Julián Lona en CISMA

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“Buscaba sinónimos de quiebre.Las cosas vienen de una forma y a partir de un hecho se cortan, y siguen de forma diferente”, explica Julián Lona sobre el título de su primer largometraje, en que 16 músicos opinan sobre los cambios que las nuevas tecnologías traen a la industria de la música, y cuentan cómo viven la dicotomía entre la difusión libre del arte y el tener que vivir de sus producciones.

Con apenas 23 años, Julián se prepara para estrenar un documental hecho al cien por ciento por él, desde abajo, a pura pasión, esfuerzo y perseverancia. “No creo que lo que hice yo no lo puede hacer nadie, creo que si todo el mundo lo hiciera lo haría hasta mejor, pero no todos tienen esa cosa adentro, esa iniciativa”, dice con una sencillez y honestidad que acompañan cada una de sus palabras. Julián no se cree ni más ni menos que nadie. En medio de las bocinas y el ruido de las calles cordobesas, logra abstraerse de la cotidianeidad citadina y nos adentra en el mundo del arte y de aquello que supo enamorarlo y motivar su obra. En una charla distendida con AY MAG, habla de su experiencia en CISMA.

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¿Cómo surge la idea de CISMA? Realmente me interesaba saber cómo sobrevive el músico, que ellos me cuenten posta en el día a día cómo viven los cambios de la era digital. Por eso busqué bandas que nacieron con internet, y gracias a eso están donde están, y músicos más consagrados que sufrieron el cambio y pasaron de vender muchos discos a la música por internet y descargas. Me interesaba el contraste de opiniones.

¿Hay una versión más negativa de parte de los artistas que sufrieron este cambio? Comparado con los pendejos sí, pero a la vez se dan cuenta que las cosas cambiaron y que no van a ser como antes. En el avance pongo a Leo García que dice que la música va por el aire, que es religión, y al lado lo pongo a Santaolalla que dice que estamos en un sistema capitalista y si sos músico, tenés que cobrar. Me parece válido ese contraste, el músico tiene que vivir de su arte. La mayoría está a favor de los cambios porque permiten que haya más expansión y que gente de todo el mundo te descargue; aunque al mismo tiempo hay mucha gilada dando vueltas, porque cualquiera puede grabar un disco y subirlo.

En cuanto a sus propias dificultades para vivir del arte, Julián expresa estar viendo la forma de “ganar plata a través de proyectos que no dan plata”, y argumenta que no quiere vender CISMA, sino que lo vea tanta gente como sea posible: “por más que sea un barcito o un festival de la puta madre yo quiero que la gente lo vea, poder compartirlo con la mayor cantidad de gente que pueda”. Piensa que estas cosas tienen un “efecto rebote”, y que podrán servirle para conseguir más trabajo y realizar más proyectos en el futuro.

¿Qué buscas que genere el documental? Por un lado quería demostrar que fuera de la industria, siendo un pendejo, si tenés ganas, fuerza y un buen mensaje, lo podes hacer, más allá que no tengas plata ni un buen equipo. Ojalá despierte en la gente que nunca filmó nada las ganas de decir “si este chabón pudo, lo puede hacer cualquiera”. Por el lado de los músicos, quise terminar con la mentira del rockero allá arriba; me pareció muy rico ver la intimidad del músico, su costado más humano. Quiero acortar las distancias entre el público y el artista, que el artista no esté un escalón más arriba; somos todos iguales, y tenemos todos los mismos problemas.

En relación a esto, al hablar de la estética del documental y sus anteriores videos, Julián explica que los planos secuencia, los lugares abiertos y los primeros planos establecen una proximidad con el músico. “Está bueno mostrarle al fan que el chabón también toma mate en una plaza”, agrega, reforzando su intención de humanizar al artista.

¿Qué papel juegan los medios de comunicación más tradicionales en la nueva situación de la industria musical? Cuando subís algo a la red, ya no sabés que pasa; si la gente se copa empieza a dar vueltas, y se genera mucho más. Las 2000 reproducciones que tuvo en VIMEO el avance del documental es mucha más gente que leyó la nota en La Voz del Interior. Walas me decía que su video anterior tenía más de 500 mil reproducciones en Youtube, pero en MTV, ¿cuánta gente la vio? MTV sigue posicionando, pero ahora es una cagada. Superville me dijo que la gente todavía sigue necesitando alguien que los guíe, que los oriente, y eso es lo que hacen los medios.

Para Julián, la iniciativa y el esfuerzo son las claves para poder lograr las metas que se propone. Define CISMA como “esfuerzo, búsqueda constante”, y siente que todavía le queda mucho camino por recorrer: “recién empiezo y siento que no hice nada todavía, que no llegué a un esplendor estético. Es una idea de auto-superarse todo el tiempo, en estas actividades no parás nunca de aprender o de hacer cosas, las inquietudes internas van cambiando todo el tiempo, hoy me pintó esto y más adelante capaz me pintan otras cosas.”

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